miércoles, 27 de febrero de 2013

Pollo asado clásico

Hoy, nada de alta tecnología ni aplicación de nuevos avances en el terreno gastronómico. Hoy, pollo asado. Tal cual. Con un pequeño truco para que gane en sabor.















Ingredientes para 4:

  • 1 pollo de corral, de kilo y medio largo
  • 1 limón
  • 1 mandarina
  • 1 cabeza de ajos
  • 1 manojo de tomillo fresco
  • 75 grms. de mantequilla
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva virgen extra
  • 250 ml. de vino blanco

Precalentad el horno a 200 grados. Engrasad una fuente para horno con un poco de aceite. Colocad el pollo en la fuente, mirando hacia arriba.

Para darle más sabor al pollo, vamos a despegar la piel que cubre las pechugas para introducir ahí la mantequilla. Si queréis, podéis usar esta "bolsa" para meter hierbas aromáticas también. Por ejemplo, parte del tomillo que tenemos.

Salpimentamos el interior del pollo. Cortamos el limón y la mandarina en trozos y los introducimos dentro del mismo (por el trasero; sin remilgos). Metemos también los dientes de ajo sin pelar, y varias ramas de tomillo. Si no os cabe parte del relleno, esparcidlo por la fuente.

Con un trozo de hilo de bramante (el que se usa para efectos culinarios), amarráis las patas del pollo. De esta forma harán de barrera para que el contenido no salga del continente.

Salpimentad bien la pieza y añadid el vino blanco.  Meted el pollo en el horno y cocinad a 180 grados durante 1 hora y media, aproximadamente. Si veis que la piel se tuesta mucho, cubrid con un trozo de papel de aluminio.

Para chuparse los dedos.

domingo, 24 de febrero de 2013

Tallarines de cacao con carbonara de chocolate blanco

Llevaba tiempo pensando en una receta dulce para hacer con pasta fresca, y mis hijos llevaban tiempo dándome la brasa para que les dejase usar la máquina de hacer pasta.

Y aquí está el resultado.


Ingredientes para 6/8 personas

para la pasta de cacao:

  • 500 grms. de harina de trigo
  • 5 huevos
  • 20 grms. de cacao puro en polvo
  • 50 grms. de acúcar glass

para la carbonara de chocolate blanco:


  • 180 grms. de cobertura de chocolate blanco
  • 250 ml. de leche
  • 250 ml. de nata para cocinar
  • 1 yogur griego sin azúcar

Mezclad todos lo ingredientes para la pasta en un cuenco grande. Cuando adquiera consistencia, amasad sobre la encimera espolvoreada con un poco de cacao.

Formad una bola, envolvedla en film transparente y guardad un par de horas en la nevera.

Para facilitarnos el trabajo, vamos a dividir la bola en 4 partes.

Trabajad la porción de masa con el rodillo antes de pasarla por la máquina. Espolvoread con cacao si se os pega.

Introducid la masa entre los rodillos de la máquina hasta obtener una lámina fina y larga.

Pasad luego la lámina por los rodillos para tallarines. Si vuestra máquina no los tuviese, enrollad la masa formando un cilindro y cortad en porciones de 1/2 centímetro.

Buscad un sitio para colgar los tallarines y que se sequen. Luego procedéis a cocerlos en abundante agua SIN SAL durante 2 minutos nada más.



Para hacer la carbonara, poned la leche y la nata en un cazo al fuego y esperad que rompa el hervor. Retirad del fuego y añadid la cobertura de chocolate blanco. Removed hasta que se derrita completamente.

Cuando esté bastante templado, añadid el yogur y remover.

Guardad en la nevera para que se enfríe.

Servid en un plato una base de la carbonara bien fría y los tallarines calientes.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Rollos de canela

Los rollos de canela ("cinnamon rolls" en idioma bárbaro) son una especialidad muy consumida en los Estados Unidos y que ahora se están introduciendo en nuestro país de la mano de la cadena Canel Rolls.



Esta es la versión que hace mi mujer de la receta de DeNIKAtessen

Ingredientes para 6/8 rollos:
  • 120 ml. de leche
  • 30 ml de aceite de oliva suave
  • 25 grms. de azúcar
  • 4 grms. de levadura fresca de panadería
  • 130 grms. de harina 


para añadir después de fermentar:
  • 2 cucharadas de harina
  • ⅛ de cucharilla de levadura química
  • ⅛ de cucharilla de bicarbonato sódico
  • ¼ de cucharilla de sal

para el relleno:
  • 30 grms de mantequilla derretida
  • 50 grms. de azúcar
  • 3 cucharillas de canela molida

para la glasa:
  • 100 grms. de azúcar glass
  • 1 clara de huevo

Poned al fuego un cazo y echad la leche, el aceite y el azúcar. Calentad y removed hasta que esté a punto de hervir. Retirad del fuego, poned esta crema en un cuenco y dejad que enfríe lo suficiente para que quede templada (que podáis meter el dedo sin quemaros).

Desmenuzad la levadura de panadería sobre la mezcla anterior, removed y dejad reposar 1 minuto. Añadid la harina y mezclad hasta que quede una masa homogénea. Debe quedar un tanto pegajosa. Tapad con film transparente y dejad que fermente durante 1 hora (hasta que doble su tamaño).

Pasado ese tiempo, añadid los ingredientes descritos para después de fermentar y mezclad hasta que quede todo bien integrado.

Enharinad la encimera y estirar la masa con un rodillo hasta formar un rectángulo fino. Tened cuidado que no se os pegue ni a la encimera ni al rodillo. Tened a mano un poco de harina extra.

Echad la mantequilla derretida sobre la masa. Repartidla bien dejando un margen de un centímetro por el lado largo más cercano a nosotros. Espolvoread el azúcar y la canela sobre la mantequilla.

Enrollad la masa empezando por el lado largo más alejado de nosotros, apretando ligeramente hasta enrollar toda la masa. Cuando lleguéis al otro extremo, pellizcad con los dedos para pegar el final del rollo.

Precalentad el horno a 190 grados.

Poned papel vegetal en la bandeja del horno. Cortad el rollo en porciones de un dedo de grosor y ponedlos sobre la bandeja, cuidando que no se toquen entre ellos. Separadlos un par de centímetros.

Tapad la bandeja con film transparente y dejad que fermente media hora.

Hornead durante 15 minutos o hasta que queden doraditos. Sacadlos del horno y dejad que se enfríen sobre una rejilla. Mientras podéis ir preparando la glasa. Para ello mezclad la clara con el azúcar glass hasta obtener una mezcla espesa. Echad la glasa sobre los rollos de canela cuando estén templados.

En mi casa nunca se ha dado el caso, pero si os sobran los podéis congelar sin problemas. Y si os queda alguno ya frío, calentadlo 30 segundos en el microondas.


martes, 19 de febrero de 2013

Arroz con calabacines

No hay nada como preparar un arroz "tamaño familiar" en una paella grande y al aire libre. Todo indica que estamos de fiesta o de relax acompañados de varios amigos y/o familiares. Por eso este tipo de arroces siempre salen bien. Porque estamos disfrutando de ello.




















Ingredientes (para 8):

  • 700 gramos de arroz bomba
  • 2 cebollas
  • 2 o 3 calabacines
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • 2 latas de pimientos morrones
  • 1 litro y medio de caldo de verduras
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta

Pochamos los ajos y las cebollas, cortados finamente, en un poco de aceite. Añadimos también los dos pimientos cortados en dados.


Cuando la cebolla comience a transparentar, añadimos los calabacines con piel, cortados en trozos medianos. Pensad en un tamaño que sea fácil de comer de un bocado.

Rehogamos todo 10 minutos y añadimos el arroz. Empapamos el arroz en el sofrito y echamos el caldo. Tardará unos 18 o 20 minutos en hacerse.

Cuando falten un par de minutos para que el arroz esté listo, añadimos los pimientos morrones y salpimentamos.

Apartamos del fuego y dejamos reposar 5 minutos para que el arroz se asiente bien.

Un buen plato de este arroz, una copa de vino blanco, un poco de sol y una charla amena. ¿Qué más queremos?

lunes, 18 de febrero de 2013

Pizza de camarones

Ahora que se están poniendo de moda los Blam! blam! de Mauro Barreiro, me dije yo: ¿y por qué no hago mi propia variante de las tortillitas de camarones? Y como soy muy aficionado a la comida italiana, he sustituido la masa de las tortillas por masa de pizza. Eso sí, hecha con harina de trigo y harina de garbanzos (mitad y mitad).

Y la cobertura, con los mismos ingredientes que las originales: cebolleta, camarones y perejil. Y un poco de nata para simular el aspecto de la masa cruda.

Ingredientes para una pizza tamaño "bandeja de horno":
  • 250 grms. de harina de trigo
  • 250 grms. de harina de garbanzos
  • 250 ml. de agua
  • 10 grms. de levadura seca
  • 1/2 chda. sopera de sal
  • un chorro de aceite de oliva virgen extra
para la cobertura:
  • 3 cebolletas largas
  • 1 vasito de camarones (medida estándar gaditana equivalente a unos 150 grms,)
  • un puñado de perejil picado
  • 100 ml. de nata para cocinar
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta

Para hacer la masa base, mezclamos todos los ingredientes en un bol. Cuando adquiera cierta consistencia, la trabajamos sobre la encimera enharinada previamente. Amasamos bien durante 10 minutos para obtener una bola compacta y elástica.

Una vez hecho esto, ponemos la masa en el bol y tapamos con un paño limpio. Dejamos que la levadura actúe durante un par de horas.

Mientras tanto salteamos la cebolleta picada en una sartén con aceite. Añadimos la nata y dejamos hervir un minuto. Añadimos sal y pimienta. Echamos los camarones y retiramos del fuego.

Ponemos el horno a precalentar, a 200 grados.

Recuperamos la masa, que habrá doblado su tamaño, y volvemos a amasar para formar de nuevo la bola. Cortamos en 4 partes y usamos sólo una de ellas. Las otras 3 las podemos congelar para otro día.

Amasamos y estiramos con rodillo la porción de masa hasta obtener un rectángulo del tamaño de nuestra bandeja de horno. Os tiene que quedar muy fina. Horneamos la masa durante 5 minutos a 200 grados. La sacamos y pinchamos las burbujas que puedan haber salido.

Cubrimos la pizza con la crema de nata, cebolletas y camarones y horneamos de nuevo otros 5 minutos.

Para terminar, esparcimos el perejil picado por encima y cortamos en porciones individuales.


Como colorear azúcar

Para colorear azúcar necesitamos colorante líquido, del que suelen vender en la sección de repostería de los grandes supermercados, y azúcar, claro.
Cada bote contiene 10 cucharadas soperas de azúcar. Para el color amarillo echamos 8 gotas de colorante amarillo. Para el rosa, 6 gotas de rojo.
Agitamos fuerte el bote para que el azúcar se impregne del color.

Echadle paciencia.
Ponemos a secar el azúcar en un plato para que pierda toda la humedad posible. Esparcidlo bien para que la superficie sea lo más fina posible.

Con 3 o 4 horas bastará. En Cádiz hará falta más tiempo. Ya sabéis el dicho: aquí no hace frío, hace humedad.



El color obtenido es mucho más claro de lo que nos hubiese gustado, pero los niños se lo pasan igual de bien.

Seguiremos haciendo pruebas de color.

Pan de algas (con panificadora)

Para hacer este pan vamos a echar mano de la panificadora, que es muy cómoda y limpia.
De todas formas podéis hacer el pan a mano si no tenéis este aparatito. Basta con amasar todos los ingredientes y hornear.



Ingredientes para un pan de 1/2 kilo:

  • 300 ml. de agua
  • 540 grms. de harina
  • 7 gmrs. de levadura seca
  • 1 chda. de sal
  • 1 chorro de aceite
  • algas secas variadas

La mezcla de algas contiene lechuga de mar, alga roja y musgo de Irlanda (que es la que se ve entera en la foto). Todas están secas y las podéis conseguir en tiendas especializadas.
Tenéis que moler las algas para que queden con aspecto de copos. Alguna vez os he dicho que para estos trabajos utilizo un molinillo eléctrico de café.





Para hacer el pan, seguid las instrucciones de vuestra panificadora. Cuando termine el primer amasado (estas máquinas suelen efectuar 2 amasados), echad las algas.

Si optáis por el método tradicional, mezclad todos los ingredientes y amasad. Dejad reposar la bola de masa  tapada durante 1 hora en lugar tibio. Pasado este tiempo, volved a amasar y reservad de nuevo la bola tapada con un paño limpio. Esperad una media hora.

Dadle forma al pan (la que queráis) y meted en el horno a 200 grados durante 20 minutos.
El pan en la cubeta de la panificadora

viernes, 15 de febrero de 2013

Arroz negro con langostinos

Al contrario de lo que pueda parecer, este arroz no tiene calamares, ni chocos, ni otro cefalópodo que se le parezca.

Lleva langostinos y tinta de calamar para darle el color negro. Es algo así como un disfraz de carnaval: no es lo que parece.


Ingredientes para 4:

  • 400 grms. de arroz bomba
  • 1/2 kilo de langostinos
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 bolsa de tinta de calamar
  • perejil seco
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta
  • 1/2 vaso de vino blanco (p.e.: Manzanilla de Sanlúcar)
  • 1 litro de agua para hacer el caldo

Lo primero que vamos a hacer es pelar los langostinos y preparar el caldo. Las cabezas y las cáscaras las echamos en una olla y reservamos los cuerpos en el frigorífico.

Añadimos 1 litro de agua a la olla donde tenemos las cabezas de los langostinos y ponemos al fuego. Cuando empiece a hervir, machacamos el contenido de la olla con el mazo de un mortero para que las cabezas suelten todo su juguito. Dejamos cocer 10 minutos a fuego medio, tapamos y reservamos.

En una cazuela o paella, echamos un buen chorro de aceite de oliva y ponemos a calentar. Cortamos la cebolla en cubitos pequeños y los dientes de ajo en láminas finas. Incorporamos al aceite caliente y doramos unos minutos.

Añadimos el vino blanco y evaporamos. Echamos el contenido de la bolsita de tinta. Incorporamos el arroz y dejamos que se empape un poco.

Echamos el caldo que teníamos preparado, colándolo para que no nos caigan restos incómodos del fumet. Dejamos cocer durante 20 minutos, no sin antes añadir un poco de sal, pimienta y perejil (al gusto). Si veis que se os queda un poco seco, añadid más agua.

Justo antes de terminar el arroz incorporamos los langostinos. Removemos y apartamos del fuego. El calor residual terminará de cocinar los crustáceos decadópodos al punto.

Servimos en platos individuales, con un poco más de perejil seco. En este punto podéis sustituir el perejil por  algas secas (especias de algas), que es lo que se ve en la fotografía.

¡A disfrutar! (¿disfrutar es pasarlo bien comiendo fruta?)

Las mejores patatas asadas

Mitad fritas, mitad asadas.
Creo que esa es la mejor forma de hacer unas patatas. Y estas van acompañadas con un poco de salvia y unos dientes de ajo, que le aportan un sabor espectacular.

Ingredientes para 4:

  • 1 kilo de patatas nuevas
  • 1 cabeza de ajos
  • 10 hojas de salvia
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva virgen extra

Preparad una cazuela grande con un dedo de aceite y ponedla a fuego fuerte. Precalentad el horno mientras tanto.

Pelad las patatas y cortarlas en trozos irregulares, como se ve en la foto. Cuando el aceite esté bien caliente, echad las patatas y, acto seguido, bajad el fuego para que se confiten despacio, removiendo de vez en cuando. Echad también los dientes de ajo sin pelar. Cocinad durante 10 minutos. Pasad las hojas de salvia por el aceite caliente para que se frían.

Escurrid bien las patatas y echadlas en la bandeja del horno, junto con los dientes de ajo. Añadid sal gorda, pimienta, las hojas de salvia fritas y un chorro de aceite. Hornead a 180 grados durante otros 10 minutos o hasta que las patatas estén doradas por fuera y tiernas por dentro (pinchad con un palillo para comprobar esto).
Otra versión, con ajos y cebolla roja

Ideales como acompañamiento de platos de carne o pescado, o para tomar solas. Como decía un amigo mio, cuando hacía cochinillo asado: "Si el cochinillo está bueno, más buenas están las patatas".

miércoles, 13 de febrero de 2013

Tomatón, el pimentón de tomate

¿Os acordáis de aquella entrada en la que os mostraba la deshidratadora y como ejemplo secábamos unos tomates? (pincha aquí para verlo). En aquella ocasión los tomates acababan en un bote, con aceite hasta el cuello. Pero al final de la demostración os decía que también se podían moler para convertir en polvo de tomate. Pues aquí está el resultado...


Además, para darle aroma a tostado he usado la pipa de ahumar que fabriqué en su día (aquí la tenéis), y serrín de roble, de venta en tiendas especializadas.

Poned el serrín en la cazoleta y prended mientras accionáis la pipa. Abrid un poco el tarro del polvo de tomate y "a soplar". Cerrad inmediatamente.

Dejad que el humo haga de las suyas durante un par de horitas. Queremos que se distingan los dos aromas: el del tomate y el del serrín de madera. Y no que nuestro invento huela a bosque quemado.

viernes, 8 de febrero de 2013

Dorada al horno

¿Qué tal un pescadito al horno para hoy? La dorada, espárido donde los haya, recibe su nombre de la característica franja amarillo-dorada que tiene entre los ojos. Al ejemplar que veis en la foto inferior poco le importa eso ya...









Ingredientes para 2:

  • 1 dorada de 1 kilo o kilo y pico
  • 2 patatas
  • 1 cebolla
  • 2 tomates
  • 1 limón
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal gorda
  • pimienta
  • eneldo fresco
  • Manzanilla de Sanlúcar

Id precalentando el horno a 200 grados. En una fuente adecuada o en la bandeja del horno, echad un chorro generoso de aceite.

Pelad y cortad las patatas en rodajas y colocadlas en la bandeja, formando una cama. Salpimentad y hornear a 180 grados durante 10 minutos. Pasado ese tiempo sacad la bandeja.

Cortad los tomates y el limón en rodajas, y la cebolla en juliana (tiras finas) y ponedlo todo sobre las patatas. Reservad 3 medias rodajas de limón.

Limpiad el pescado de tripas y escamas. Hacedles tres cortes en la parte que va a estar hacia arriba y meted los trozos de limón que habíamos reservado.

Salpìmentad el pescado y echadle por encima el eneldo y otro chorro de aceite virgen extra.

Hornead a 180 grados durante 15 o 20 minutos (dependiendo del peso de la dorada). Cuando lleve 10 minutos de cocción, echad un chorro de Manzanilla para que aporte humedad al ambiente.

Mi amiga la lecitina

Hace poco me preguntó mi hijo el mayor (9 años) por qué al Cola Cao le salen grumitos y al Nesquik no.

- Es por la lecitina - le dije yo -
- ¿La qué? - me dijo él -
- La lecitina. Un tipo de fosfolípido que actúa como agente emulsionante en algunas preparaciones culinarias.

Viendo la carita de la criatura ante mi explicación, cambié los términos de la misma. Le dije:

- Imagínate que la lecitina es una bolita que tiene 2 brazos. Con uno de ellos pueden darle la mano a las grasas y con el otro, a los líquidos. En nuestro caso, la grasa es grasa de cacao y el líquido es la leche del vaso. Al mover con la cuchara hacemos la magia. Todas las bolitas de lecitina agarran un poco de leche y un poco de cacao.
Pero esto sólo pasa con el Nesquik porque entre sus ingredientes lleva lecitina de soja (que es la más usada para los productos comerciales). El Cola Cao no tiene lecitina. Por eso se forman grumitos. Porque aunque parece que se mezcla bien, cuando dejamos de mover, parte de los elementos se separan y otros incluso no se llegan a unir. ¿Satisfecho?




- Si. - me contestó - Ahora lo entiendo. ¿Tiene algo que ver eso que me has contado con la mayonesa?

- Muy listo - le dije - En ese caso es la yema de huevo la que contiene la lecitina y es la que hace que el aceite y la clara de huevo (que es líquida) se unan y formen la mayonesa. De hecho, puedes hacer algo parecido sustituyendo el huevo por lecitina de soja. En este caso podrías hacer mayonesas de muchas cosas: zumos, purés, refrescos, etc...


martes, 5 de febrero de 2013

Conejo a la cerveza negra

Como decía la canción infantil: por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas, tralará.

Aunque este primo de la liebre ya no corre más.
Guisado junto con unas cebollitas francesas en una salsa de cerveza negra.

Ingredientes para 4:

  • 1 conejo de 1,5 kilos (más o menos) 
  • 300 grms. de cebollitas francesas 
  • 1 botellín (33 cl.) de cerveza negra 
  • sal y pimienta 
  • 3 hojas de laurel 
  • aceite de oliva virgen extra 
  • agua 

Como nuestro carnicero, que es muy amable, nos ha troceado ya el conejo, a nosotros nos queda lo más fácil. Lo salpimentamos bien y lo doramos en una cazuela grande con un buen chorro de aceite.

Cuando esté bien doradito, añadimos las cebollas y las hojas de laurel. Esta variedad que uso es una prima hermana de la chalota (la francesa es redondita y la chalota es ovalada). Echamos la cerveza y completamos con un poco de agua, sin llegar a cubrir del todo.

Esperamos que el líquido hierva y tapamos la cazuela. Bajamos a fuego medio y lo tenemos así durante 30 o 40 minutos. Comprobad la carne con un palillo de madera. Si queda mucho líquido, subimos el fuego y lo mantenemos durante 4 o 5 minutos para que evapore.


Os quedará la carne jugosa y las cebollas tiernas y dulces.

lunes, 4 de febrero de 2013

Salinas romanas de Iptucí


Las Salinas de Iptuci, en el término municipal de Prado del Rey (Cádiz), datan de la edad de bronce y actualmente son las últimas salinas de interior que se mantienen en funcionamiento. Los fenicios ampliaron su estructura para la conservación de alimentos a gran escala, la cual formaba la base económica de la antigua ciudad romana de Iptuci. A lo largo de los años estas salinas se han ido aprovechando, siendo su actividad documentada por primera vez en el s. XIV en el reinado de Alfonso XI. (fuente: Wikipedia)




Vista de la salina desde el manatial. Al fondo, el centro de almacenaje de sal y la tienda, donde por sólo 1 euro podremos hacernos con un kilo de sal gorda húmeda que yo ya estoy empleando en muchos de mis platos. En esta salina se produce también escamas de sal muy valoradas por los gastrónomos, y que son vendidas en exclusividad a los restaurantes de Martín Berasategui


Este es el manantial salino, de donde brota constantemente el agua salada que alimenta los cristalizadores. Tiene un diámetro de poco más de un metro y el nivel de sal es elevadísimo. El hierro proveniente del subsuelo tiñe de ocre el lecho del manantial  Como curiosidad cabe destacar que cualquier elemento que cae al agua (ramas, hojas, etc.) crea formas muy curiosas gracias a los cristales de sal y de yeso. En la propia salina, además de comprar sal, podemos adquirir algunas de estas figuras que se encuentran a la venta.

Vista del acueducto que transporta el agua desde el manantial hasta los cristalizadores. Hace poco los han reemplazado por conducciones más modernas, ya que las antiguas estaban muy deterioradas.



Esta gran balsa recibe el nombre de calentador y su misión es retener el agua e incrementar poco a poco la concentración de sal por evaporación. Al fondo se puede divisar el Cabezo de Hortales, que es donde se encuentran las ruinas del asentamiento romano de Iptucí.




En los cristalizadores, en forma de piscinas rectangulares de baja profundidad, se acumula el agua procedente de los calentadores que ya viene muy concentrada en sal. Finalmente, durante los meses de verano, cuando las condiciones de temperatura y humedad favorecen la evaporación del agua, comienza la cristalización y la formación de los sedimentos cristalinos, que se van extrayendo y amontonando en los espacios intermedios o calles de la salina.

Lisa de estero con arroz verde

Hace poco fuimos a un despesque en las salinas El Boli, en Puerto Real.

Allí pudimos presenciar el acto del despesque para, acto seguido, degustar las diferentes variedades de peces (lisas, doradas y bailas).

También se puede comprar pescado para llevar a casa. Y con las últimas lisas que me quedaban, hicimos este plato.

Ingredientes para 4:

  • 4 lisas de estero
  • 200 grms. de arroz
  • 75 grms. de guisantes
  • 100 grms. de espinacas
  • 70 grms. de alga verde fresca o en conserva
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal y pimienta

Lo primero de todo es limpiar y filetear el pescado. Es un poco engorroso, así que si preferís ahorraros el trabajo, podéis pedírselo a vuestro pescadero. Si no tiene lisas (que no tendrá), podéis emplear lubina, salmonete, lenguado, etc. Y si os atrevéis, cortad la cabeza a la altura de las aletas pectorales (detrás de las agallas) y separad los lomos con un cuchillo bien afilado. Reservad en la nevera.

Vamos con el arroz. Llenaremos un cazo no muy grande con agua en sus tres cuartas partes y, cuando hierva, escalfaremos los guisantes y las espinacas durante 5 minutos. Las reservamos y, en esa misma agua, cocemos el arroz.

En el vaso de la batidora, ponemos las verduras y las algas. Yo suelo usar lechuga de mar (que tiene un verde muy bonito) o wakame. Cualquier alga verde os servirá. Batimos hasta obtener una pasta.

Cuando el arroz esté casi listo (notaréis el centro ligeramente distinto y se habrá consumido la mitad del agua), echad la pasta verde y removed bien. Eso teñirá el arroz.

Salpimentad los lomos de pescado y hacedlos a la placha con un poco de aceite. Primero por la piel, 5 munitos, y luego por la carne durante 3 minutos.

Poned un montoncito de arroz en el centro del plato y rodead con el pescado a modo de murallitas de la Caleta (preciosa playa gaditana donde las haya).

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